Uno de los mayores frenos para expandir una red de carga es la limitación de la infraestructura eléctrica existente. Aumentar la potencia contratada de una ubicación para dar servicio a múltiples cargadores supone, en muchos casos, un coste inasumible de obra civil y términos fijos. En KAWAT hemos integrado algoritmos avanzados de Dynamic Load Management que exprimen al máximo la capacidad disponible sin poner en riesgo la instalación ni disparar costes.
¿Qué es el DLM y por qué importa al ROI?
El Balanceo Dinámico distribuye la potencia disponible en tiempo real entre todos los vehículos que cargan simultáneamente. Sin DLM, instalar cuatro cargadores de 22 kW exigiría una acometida de 88 kW. Con los algoritmos de KAWAT, puedes gestionar esos mismos cargadores con 40 kW disponibles: el software detecta cuántos vehículos hay conectados y ajusta la entrega de forma automática y equitativa.
Cómo funciona nuestro EMS
El EMS de KAWAT combina y orquesta la potencia de red —sea cual sea su capacidad—, gestiona grupos de baterías, integra generación fotovoltaica y analiza en tiempo real el comportamiento de los vehículos conectados. En función de las necesidades de cada momento, decide dinámicamente de qué fuente solicitar energía: red, baterías o fotovoltaica.
Permite configurar estrategias de operación. En el modo de priorización, las baterías se alimentan desde la fotovoltaica y, cuando es viable, la primera potencia entregada al vehículo procede de las baterías. Así se optimiza el coste del kWh y se maximiza el aprovechamiento de la energía renovable autogenerada.
Inteligencia operativa en tiempo real
- Monitorización proactiva — leemos el contador o sensores adicionales y, si sube el consumo del edificio, el CPMS reduce la potencia de los cargadores al instante.
- Priorización inteligente — flotas críticas a máxima potencia mientras el resto se balancea según disponibilidad.
- Prevención de penalizaciones — actuamos como un cortafuegos energético: nunca se superan los umbrales contratados.
Beneficios tangibles para el CPO
- Reducción de CAPEX — evita nuevos puntos de suministro o transformaciones costosas.
- Ahorro en OPEX — mantiene términos de potencia más bajos en la factura mensual.
- Escalabilidad sin fricción — instala más puntos en ubicaciones con potencia limitada.
Testado en entornos de carga ultrarrápida: si la comunicación falla, los algoritmos imponen potencias mínimas de seguridad. Tu instalación nunca está en riesgo.