En el sector de la movilidad eléctrica existe una brecha crítica entre un software que "funciona" y una plataforma que "sostiene una operación". Muchos CPMS rinden adecuadamente en entornos controlados de diez o veinte cargadores, pero cuando la red escala a miles de nodos, la latencia aumenta, las sesiones fallan y el OPEX se dispara. En KAWAT no diseñamos la arquitectura en una pizarra teórica: la hemos forjado gestionando una de las redes más exigentes de Europa, con más de 500.000 usuarios que demandan fiabilidad absoluta.
La latencia: el enemigo silencioso del CPO
Para un operador de infraestructura, la latencia cero no es un lujo: es la diferencia entre una red rentable y una infraestructura ineficiente. Una respuesta lenta en el protocolo OCPP puede provocar que un usuario abandone el punto de carga antes de que la sesión comience.
Nuestra arquitectura está optimizada para procesar miles de eventos simultáneos sin degradación. Gracias a un despliegue en la nube escalable y una gestión de datos de alta velocidad, el comando "Start Transaction" se ejecuta en milisegundos, independientemente del volumen de carga.
Tres pilares para sostener un uptime del 99,9%
- Monitorización proactiva de Nivel 2 y 3 — analizamos logs en tiempo real para detectar anomalías antes de que se conviertan en avería.
- Agnosticismo real — 100% compatibles con OCPP, neutralizamos las incompatibilidades de firmware de +40 fabricantes.
- Redundancia de sistemas — cada módulo (tarificación, balanceo, roaming) opera aislado para que un fallo puntual no comprometa la red.
Del código al terreno: criterio operativo
La diferencia frente a un SaaS convencional es nuestro criterio operativo. Conocemos los problemas reales porque los hemos solucionado antes. La arquitectura incluye herramientas de commissioning remoto y diagnósticos de ingeniería que resuelven incidencias de Nivel 3 sin enviar a un técnico al lugar, reduciendo drásticamente los costes de mantenimiento.
Gestionar +4.000 puntos de terceros —como ya hacemos para clientes como MOEVE o instituciones públicas— no se logra solo con software. Se logra con una infraestructura digital diseñada para el mundo real.